martes, 6 de septiembre de 2016

Buenas sensaciones por L.A. y la Costa Pacífica!!!

Los Angeles, la ciudad del cine y las estrellas por antonomasia. Una jungla de asfalto poco manejable, te adentras por un sindios de autopistas, el scalextric más grande y transitado que os podais imaginar.

Previo paso por el aeropuerto de LAX, a devolver con lagrimas nuestro Mustang, nuestro destino fue un bonito apartamento a pocos minutos de Venice Beach. Qué locura de lugar, chiringuitos, tiendas chulas, culto al cuerpo, trastornaos y mucho movimiento en el largo paseo marítimo que llega hasta el pier de Santa Monica. La inmensa playa de Mitch Buchannan, qué nivelazo. Turisteamos y cerveceamos mientras nos mimetizabamos con el ambiente y los músicos Angelinos hasta que muere la noche.

A la mañana siguiente, un divertido ensayo en casa para engrasar el bolo agendado en el "Trip Santa Monica", un habitual garito de musica en directo. Compartimos cartel con algunos compositores locales con los que cambiamos buenas impresiones. Cada vez los bolos de Carbayo salen más redondos, una de las claves está en no par de tocar y encontrar así, cada vez mejor conexión entre artista y público. Cómo no para finalizar "Silver bufidos" despeina a los presentes, tornandose a un calido aplauso.

Después del trabajo bien hecho, toca salir de fiesta un rato por Hollywood boulevard, garitos tan famosos como el Rainbow, el Whisky a go go o el Viper room, donde nacieros bandas como los gun´s, aerosmith y que era habitual un tal Lemmy.

Nos despedimos de la playa, con un paseo por Hullholand y Laurel canyon con una cierta desazón, no mayor que el adios temporal, a nuestra quinta pieza del puzzle Carbayo tour, Antonio Gutiérrez "Cortina" que por deberes profesionales debia regresar a España. El mismo que os ha escrito unas brillantes y humildes palabras en este blog, ha sido un excelente escudero, un supporter de alta alcurnia. Nos vemos en Madrid Tony!!




 The show must go on, con lo cual prontito nos encaminamos hacia el norte por la PCH, hasta Morro Bay. Un precioso pueblo pescador,distinguible por una pedazo de roca en el mar, donde nos metimos por fin un platazo depescado espectacular. Sin demora, a pertrecharse con buenas galas y al siguiente concierto. El Wine Sellar, es una vinoteca muy cool donde esa noche habia una cita con los mejores songwritters del lugar. Nos dejaron casi para el final y el nivel elevado nos hizo disfrutar la velada. No aplacó en absoluto, las ganas de darlo todo y demostrar nuestras pinceladas ibéricas, nuestrro estilo tan personal que aquí no pasa desapercibido. Concentración máxima en temas como vuestro "I´m ready when you are" hicieron que la venta de discos y muestras de curiosidad fueran satisfactorias.

Aqui era el labor day y a nosotros nos encantaría seguir trabajando en esto, toda la vida.

Vamos a seguir disfrutando la 1, esta preciosa autopista del Pacífico hasta Big Sur, así con la calma.



Seguiremos informando de esta recta final del Carbayo Survive tour.

Se os quiere.!!!

sábado, 3 de septiembre de 2016

In the middle of nowhere & Route 66!!!


Nos despedimos de Las Vegas con cierta pena y mareo, parada obligatoria a cargar la furgo de provisiones que nos esperan unos dias apartados de todo. Pasamos Boulder city, dejamos a un lado Hoover dam y nos salimos de la autopista en Dolan springs, a partir de aqui ya sólo hay serpientes de cascabel y coyotes.

 En Meadview nos espera Longlook Mike, nuestro gran amigo, el mítico cowboy que inspiró los temas del primer disco de Carbayo. Ese día tocamos en pleno desierto de Mojave rodeados por Joshua trees centenarios. En el cobertizo de Mike el concierto se convierte en una fiesta a la que se suman muchos vecinos de la zona. Tras unas cajas de cerveza y una sabrosa barbacoa, comienza el más familiar concierto de la Carbayo tour. Tras nuestro habitual repertorio y alguna versión, el propio Mike sube a tocar y Glenn, otro de los vecinos, también se suma con el bajo. Marcos alucina cuando Mike se arranca con Jethro Tull y todos lo pasamos en grande. Pronto trabamos amistad con la gente, nos invitan a sus casas a dormir y a compartir con ellos el día siguiente. Así íbamos a poder gozar de la hospitalidad de la gente de Arizona. Lovely people.


Al día siguiente toca visita al Gran Cañón y por mucho que lo hallamos visto en películas y documentales es imposible no quedarse anonadado al asomarse por sus precipicios. Sentimos vértigo, por lo alto y al pensar en los miles y miles de años que habrá hecho falta para que se formen esos paisajes. A la vuelta vamos a casa de Glenn, que tras dejar bañarnos en su piscina nos iba a dar otra divertida sorpresa del viaje. Abre la puerta de su enorme garaje y tras el bote y su colección de motos, dos boogies y un jeep que nos iba a dejar para dar un paseo por el desierto cruzando una antigua senda hasta la montaña. Esto si que es vida.

Domamos las piedras del desierto a lomos de nuestros boogies y subimos a toda mecha a las colinas de Meadview dejando atrás minas abandonadas. Desde lo alto pudimos contemplar a un lado la acción del río Colorado. Vuelta a casa de Glen a disfrutar del resto de noche y la vista más maravillosa de la Vía Láctea y las estrellas, eso sí, con algún boogie machacado. Todd, otro de los vecinos, tambien nos invita a su casa a echar unos billares y que duerma parte de la banda. Enormes nuestros nuevos amigos cuando nos dijeron que nos inban a acompañar a todos a Seligman y la ruta 66 para ver también el siguiente concierto.

Una gozada transitar esa mitica ruta llena de historias, la misma que todos ansían y no tantos han venido a recorrer. Seligman recoge todo ese encanto de los moteros, bonitas gasolineras, tiendas custom y sobre todo enamorados de la libertad y el asfalto.
Un pequeño reposo en nuestro motel y a la prueba de sonido en el más famoso bar del lugar, el Black cat. Es la segunda vez aquí y de nuevo nos acogen de maravilla, así da gusto volver a tocar en los garitos.

El show se da en una concurrida terraza llena de rednecks y toda nuestra cuadrilla de Arizona. El buen rollo es el tono dominante del bolo, incluso Willy y Antonio se animaron a echarse unos bailes. Los locales respondían bien a nuestros temas, noche de buena recaudación y todo acabó dejando nuestro billete firmado en el "wall of fame" del Black Cat.


A la mañana siguiente toca despedida con promesa de volver a vernos con nuestros amigos de Meadview y de nuevo al desierto. Una carretera que lo cruza entero camino a California y que es más larga que los Monegros, las Bárdenas y la provincia entera de Almeria juntas. En el otro extremo está  California y el parque de Joshua Tree, la zona donde se han criado bandas como Queen of the Stone Age. Tocamos en el Joshua Tree Saloon, garitazo donde the fucking master of the sound, Ashley, nos dejó a todos flipando cuando sacó el mejor sonido de la gira con una prueba de sonido de dos segundo por instrumento. Que tía más grande, ecualizaba con la mente. La cena con hamburguesotte de jalapeños deliciosa, aunque nos jugó una mala pasada en el parque al día siguiente...



Próxima parada, L.A.!!!